Torres

120 – 366

Mi hermana me ha mandado hoy esta foto del pueblo de nuestros abuelos, el lugar donde la mitad de mi sangre pertenece y donde jamás he puesto un pie. Miro el lugar a través de 3 o 4 fotos y lo siento mío, sin sorprenderme cuando veo, como si mi abuela me guiñase un ojo, la flor roja de un geranio. De hecho, es en este momento cuando me he acordado de parte del sueño que he tenido esta noche, donde veía a mis abuelos de jóvenes y me daba cuenta de que lo que más echo de menos es escuchar su acento andaluz. Como si con su ausencia se hubieran llevado algo que es tan mío como mi apellido. Al relacionar el sueño con las fotos de Marta lo tengo claro, tengo que ir a ese lugar.

Anuncios