Afterparty

50 – 366

Cada vez que llega el sábado y no he sido previsora en aspectos de contenido-de-nevera me acuerdo con cariño de esa tiendecita de verduras (de confianza) no muy lejana a mi casa que abre cada domingo. Ayer fué uno de esos días poco previsores así que esta mañana ni corta ni perezosa he querido ir a la tiendecita, pasando antes por el cajero, para descubrir que he desmagnetizado la tarjeta de crédito al arrimarla al móvil. Malditas ondas electromagnéticas. Me pregunto si yo misma me puedo estar desmagnetizando.

Al ser domingo y con la idea de montones de frutas y verduras de colores, he bajado con la cámara a la calle y, a falta de frutas, he hecho una foto al afterparty de confeti que había en la acera.

Y poco más.

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