Mecanismos necesarios

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Podría describir de manera literal que hoy me ha despertado el mecánico a golpe de plancha y martillo, que me he tomado toda la mañana para arrancar el día, que me he encargado de bien-acompañarme durante toda la tarde y que ahora, ya de noche, voy a cenar un caldo que ha hervido durante varias horas.

O podría describir de manera sui generis cómo siento que, en general, durante el día llego a pasar largos ratos desconectada del exterior, funcionando a modo run-run dentro de mi cabeza, participando de una conversación, leyendo en el metro o buscando en el supermercado las alcaparras, lo que sea, pero enfocándome tanto en un punto que llega a ser imposible sentir qué está pasando en el entorno. De esa manera, llego tarde a ceder el asiento en el que ya me he sentado, a echar una moneda a ese violinista de la estación de metro que tocaba el invierno de Vivaldi (entonces pienso ¿bajo las escaleras de vuelta?) o me choco con alguien que va en el mismo estado que yo.

Y ahora aquí quería enlazar el texto con la imágen y decir algo así como que siento que me pierdo el fondo del océano mientras miro a una gota de agua pero en realidad se me hace tarde, se me enfría la comida y no llego a encontrar la manera de enlazar el texto así que… así se queda!

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